Navarider 2016

Navarider 2016.

Una edición marcada un poco por alguna polémica: problemas con la gente que quiso entrar al circuito a la que a pesar del seguro y las exigencias, no se les permitió correr. La policia foral escondiendo radares para “recaudar” no por motivos de seguridad: en ese caso se ponen y se señalizan -si el tramo es peligroso-, y algún zumbado que lo pillaron a 196 Km/h y frenando… el cual va en grupo aparte. Por mi parte no fui uno de los 116 agraciados con multa ese día. Eramos cerca de 700 participantes, creo que mas de 500 motos. A mi me pilló la GC en Huesca a 81 Km/h en un tramo de 70 -a pagar y punto-; pero gracias a ellos tengo una foto bien chula mía de la moto en marcha, pero eso fue el día anterior.

¿Que decir? Que si no has ido, tienes que ir; y podría acabar aqui la crónica y quedarme tan ancho.

Como siempre el ambiente motero, excepcional. A las 3 horas de llegar a Pamplona ya había comido bien y descansado un poco, a las 5 horas ya me habían “acogido” unos compañeros Alicantinos, con los que hice buenas migas, y alguna que otra cerveza -ventajas de bajar al centro en taxi-. Salía en el grupo de las 8am, las 7 me parecía demasiado temprano para un Sábado. Y salimos, de noche cerrada, no se veía un pimiento, pero empezó a amanecer al poco. Empiezas a tirar kms y al poco ya el GPS te mete por carreteras secundarias -alguna gente decidió acortar por autovía hasta el primer control -Circuito de Velocidad-.
Llegada al Circuito y aún estaba alucinando con las carreteritas tan chulas que había visto (y llevaba una hora y poco de ruta de las 10h que preveia la organización). Parada, refresco y bocata: mucho pan y poco relleno, así que meto la bebida en la mochila del deposito y reduzco el bocata a la mitad. Me monto y me voy -había repostado antes de llegar al punto.

Al salir del circuito saludo a los alicantinos que esperaban en la gasolinera y a los Happy Riders de Barna que estaban esperando en el arcén -poco después me enteré que esperaban a unos que luego se fueron por libre… de todo hay en la viña del señor. Yo me había planteado la Nava en solitario, a pesar de tener varios amigos entre los Happy. Sigo y las carreteras no hacían mas que mejorar, curvas, verde, subidas y bajadas. Tras dos vueltas raras del GPS no consigo encontrar el segundo Punto de Control -nunca supe si era por temprano o que, ya que la verdad es que al ir solo, no hacía paradas-. Pero sigo y de repente una niebla al bajar de un puerto, que era de las de cuchillo. Mucha gente se paró a ponerse ropa impermeable, algunos nos arriesgamos y tras hacer foto bajamos con lo puesto -al fin y al cabo, parecía la neblina mañanera de las zonas de umbría, con lo que no podía abarcar mucho; y así fue.
Al rato pasé a una 1200 que iba muy tranquila y ante mi sorpresa se me enganchó nada más pasarla… como siempre hay de todo a los 10 minutos le hice gestos de que me pasara -no sabía si se había picado o no, aunque no pintaba-. Me dice con señas que siga. Y así fue, con lo que fuí guiando el improvisado duo. Para conmigo en la gasolinera y tras charlar, me dice que el ritmo que llevo le es cómodo y que si no me importa, seguimos. Por mi mejor, ya que si pasara algo -menos mal que no- aunque había mucha moto, siempre es mejor que haya alguien contigo. Y asi seguimos hasta  las 13h, que paramos a comer. La carretera que llevaba al restaurante -a 8Km de Zugarramurdi- super chula pero un camino de cabras, pero de cabras off-road.
Comí con el compañero Navarro que me guió hasta el siguiente punto de control que sería el penúltimo y de ahí al final solo directo a Pamplona. Dados los pit-stop cortísimos y el hecho de que comimos 2 personas solas, casi toda la comida por lo temprano de la llegada allí. Me planté en la llegada a las 16:40 o así. Con lo que tras firmar, me fuí al hotel a darme un baño calentito para relajar el cuerpo, una siesta de casi 2 horas y me dió tiempo a volver a la Plaza del Baluarte a ver llegar a los Happys.
Luego cena, fiesta con música en directo, sorteo de premiso y a dormir, que yo el día siguiente me iba a Madrid a un curso por trabajo y solo pensar en circular por la capital ya me estresaba.

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